Aquí tenemos el invento en cuestión:
Fuente: TIME
¿Quién no quería de pequeño (y todavía ahora) una granja de hormigas? Para desesperación de nuestras horrorizadas que nos veían llegar con unas hormigas guardadas, en el mejor caso, en un tarro. Todo eran dificultades y quizás por eso nunca lo llegué a intenta. Pero me puedo imaginar la situación perfectamente:
La oposición materna, la recolecta de hormigas no era nada sencilla. Y no era por falta de hormigas. Serían desconsideradas que encima de querer darles un hogar salían corriendo. Muchas morían en el intento de cogerlas o en el viaje de traslado a casa. Se veía que no les gustaba las hierbas que se les dejaba de sustento. Quizás también pudiera ser que se sobrevaloraba la capacidad de estos bichitos conteniendo la respiración. Se ve que no se les daba particulamente bien.
Llegado a casa con las supervivientes, se creaban otros problemas. Principalmente de logística. ¿dónde se les alojaba? Tenían que estar medianamente cómodas y no tuviera lugar una elevada mortalidad. (más que nada porque habría que repetir con demasiada frecuencia la recolecta de las mismas)También tenía que reunir unas mínimas medidas de seguridad. No era muy recomendable que se diera una posible fuga que diera lugar a un monumental cabreo materno ya que seguramente supondría el final de la colonia de hormigas y un más que seguro castigo. También había que conocer que comían las hormigas. (con la misma intención de evitar una más que posible mortalidad de no acertar con el alimento correcto)
Total, que era muy complicado. Pero, todo tiene una solución. Si las cosas son complicadas con hormigas reales. Pues nos pasamos a las de mentira, tipo tamagotchi y nuestros problemas quedarán olvidados. Lo podéis ver en la foto superior. Es una especie de granja virtual de hormigas donde podemos escoger entre diferentes hogares. Y es que, encima puedes disfrutar de ellas en la oscuridad ya que se puede ver la pantalla en la oscuridad.
Creas las comunidades, las cuidas sin tener que molestar a unas pobres hormigas reales. Además, para la gente a la que le gustan las cosas prácticas: Esta granja virtual también es un reloj y un calendario. Un 3 en 1.
Fuente:
El coche quiere ayudar al conductor: tanto en la visibilidad: el capó se ha bajado y los guardabarros resaltado, como en la comodidad, ya que se puede escoger entre la altura de conducción usando una de las ocho almohadillas que podemos usar (las personas a las que les gustan las cosas a juego serán felices ya que las almohadillas vienen con alfombrillas a juego)
Y ya para terminar, señoras y señores el más difícil todavía… aparcar sin manos… Y es que hay coches que tienen incorporado este sistema (véase el anuncio del niño que dice que su padre tiene poderes) Lo primero que hay que hacer es pulsar un botón de ayuda para ver si hay espacio suficiente (lo que no sé es cuanto espacio necesita el sistema para aparcar) Si hay dicho espacio, pefecto: el coche se aparcará solito. Pero, todo adelanto está muy bien, es muy bonito decir: eh eh sabéis… mi coche se aparcar solo… Pues sí, pero ¿qué sentido tiene si necesita muchísimo espacio para hacerlo? Ayudar, no digo que no ayude pero tendría que saber aparcar siempre.
¿Qué os parece este coche? ¿os los compraríais?
Visto originalmente en Odisea Fuentes complementarias : foto, texto.
Una oscura y ventosa Nochebuena, hace casi mil doscientos años, Winifredo el Inglés entró valientemente en un amplio claro, en el corazón de un bosque del norte de Alemania. Allí, una gran hoguera lanzaba lenguas de llamas y surtidores de chispas a lo alto. Reunidos en el claro estaban, con sus familias, feroces indígenas que adoraban a la naturaleza y creían en los sacrificios humanos. Y estaba también un jovencito, atado y asustado, el cual iba a ser sacrificado al dios escandinavo Thor.
Winifredo caminó sin hacer ruido, pero con rapidez, alrededor e la silenciosa multitud, hasta colocarse cerca del sumo sacerdote. El viejo Hunrad agarró el hacha del sacrificio, que era de piedra negra. Haciendo acopio de fuerzas, levantó el hacha en el aire. Al detener ésta un hacia adelante. Levantó rápidamente su grueso cayado y, antes de que el sacerdote descargase el golpe fatal, hizo saltar el hacha de sus manos.
Un jaleo de espanto sonó en el claro, mientras Winifredo desataba y soltaba al aterrorizado muchacho, que corrió a refugiarse en los brazos de su madre agradecida.
Entonces Winifredo, resplandeciente el rostro como el de ángel, gritó: "¡Hombres del norte e hijos del bosque! No se verterá sangre esta noche. Porque ésta es la noche del nacimiento del Mesias, del Salvador de la humanidad. Él más grande que vuestros viejos dioses, Thor y Odín; más amante y más bello que vuestros Baldur y Freya. Con la venida de Jesús, se acabaron los sacrificios humanos. El roble sangriento no volverá a manchar vuestra tierra. En nombre del Señor, ¡yo los destruyo!"
Entonces, ante los ojos atónitos de los feroces indígenas, Winifredo sacó una cruz de madera y golpeó con ella el árbol gigantesco. Inmediatamente, el roble sangriento, como arrancado por una fuerza invisible, se desprendió del suelo, se partió por la mitad y cayó con gran estrépito. Precisamente detrás del árbol caído, apareció un joven abeto que señalaba al Cielo con sus ramas.
"Este pequeño abeto será esta noche vuestro árbol sagrado", dijo Winifredo a los pasmados hombre y mujeres. "Es una señal de vida eterna, porque sus hojas son siempre verdes. Agrupaos a su alrededor y celebrad, no actos de muerte, sino actos de vida y de amor, y ritos de bondad."
Después, Winifredo les habló del nacimiento de Niño Jesús en Belén y de los regalos de amor y misericordia que habría traído el Mesías a toda la humanidad.
Y todos los que escuchaban se llenaron de asombro y devoción, y llamaron al abeto árbol de Jesús Niño y colgaron regalos en sus ramas. La luz de la Luna hizo brillar el árbol como si estuviese cuajado de estrellas, y resonaron himnos de gracias al Niño de Belén.