domingo, agosto 13, 2006

LLevamos un año esperándolo

fotos

Foto de los fuegos artíficiales 2005 (El Comercio Digital)

Mañana es el día y volveran los fuegos artificiales al paseo del muro de San Lorenzo en Gijón. Un espectáculo de luz y sonido inundará el cielo de Gijón. Seran muchas las personas que se congregarán para verlo, para muchos será su primera vez, para otros una cita induscutible del verano. Sea como fuere todos estarán pendientes del tiempo. El tiempo es caprichoso y suele querer hacer acto de presencia en ese día. Poco viento, cielos nublados y hasta pequeñas lloviznas hicieron acto de presencia en algunas ediciones de los fuegos. Esperemos que mañana el tiempo se porte bien y podamos disfrutar de los fuegos artificiales en todo su apogeo. Si pasas por Gijón espero que te gusten.

4 comentarios:

Miada dijo...

Bonita coincidencia, se ve que Gijón celebra las mismas fiestas que Torrelavega, o al menos coincidimos en día de fuegos artificiales...
Nosotros somos muy aficionados a éstos, y sí podemos también nos acercamos a disfrutarlos a Santander que durante el verano se prodigan más...

Un beso.

Motime dijo...

Supongo que en ambos sitios celebramos las fiestas de begoña. Este año tuvimos mucha suerte y soplaba algo de viento y no se acumuló el humo. Estuvieron muy bonitos, con cosas nuevas y lo típico de toda la vida: las palmeras.
Bueno, ahora ya habrá que esperar otro año para la próxima noche de los fuegos.
¿viste tú alguno? ¿Qué te parecieron?
Un beso

Viesques dijo...

Me gustaron mucho, como siempre. Los valencianos estuvieron francamente bien pero despues la espera de casi diez minutos enfrió un poco el ambiente.
¡Vivan las fiestas de Nª Sª de Begoña!. ¡Viva Gijón!

Motime dijo...

Hola viesques, gracias por visitar mi blog y poner tu comentario. A mi también me gustaron un poco más los valencianos, aunque también estuvieron bien los italianos. Eran estilos diferentes. Sobre la espera, creo que se juntó que se quemaron unos matorrales (algo sin importancia)con el hecho de que los italianos querían esperar para que ambos espectáculos se diferenciaran completamente. Quizás esperaron demasiado.